Aunque hoy en día conocida por sus jamones cocidos por sus métodos tradicionales, también Chaves destacó por la existencia de oro y sus aguas termales que originalmente hecho de esta ciudad atrayente para los turistas.
El agua que sale de la tierra es uno de los mejores de Europa, con una temperatura de más de 70 º C, y todavía atrae a la gente de cerca y de lejos para tomar sus aguas termales con la esperanza de aliviar varias dolencias. Existen otros balnearios en las cercanías, incluyendo uno en Vidago una docena de kilómetros al sur oeste.
Esta pequeña ciudad también cuenta con uno de los pocos ejemplos de la industria en la zona con sus plantas de embotellado de agua mineral. Esa falta de la industria significa que incluso hoy en día esta es un área de emigración económica considerable, sobre todo a Francia. Agosto ve el regreso de muchas familias de inmigrantes de la misma y la población se dice que es doble como resultado.
Lugares cercanos de interés como una enorme roca de Outeiro Machado, cerca del pueblo de Soutelo. Los grabados múltiples en este trozo 50m de piedra se dice que se remontan al menos a los celtas. Otra roca de la nota es el Bolideira cerca de la localidad de Monforte que se dice que es equilibrado en la parte superior de una pieza de granito y puede ser sacudido a pesar varias toneladas de peso.
Tal vez la curiosidad locales más interesantes es el nacionalmente aclamado vino de los muertos producidos en la localidad de Boticas desde la invasión del ejército francés en 1809. La leyenda nos dice que la gente del lugar enterraron a sus vinos para evitar ser saqueado, y sobre el desenterramiento, una vez a salvo del enemigo, descubrió que en realidad tenía mejor sabor.
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