
Hoteles en Madeira hay muchos, sin embargo, Quinta da Casa Branca es un privilegio para los huéspedes más exclusivos que valoran el encanto del entorno paisajístico de la región, donde predominan las más exóticas especies de la flora autóctona y desean disfrutar de una estancia donde la tranquilidad y el relax sean sus más fieles anfitriones.
Esta hermosa finca ajardinada ha sido renovada minuciosamente, preservando sus elegantes rasgos de antaño. Las flores invaden cada rincón de los verdes espacios libres. Las habitaciones luminosas, realzan las tonalidades neutras que se contrastan con su clásico mobiliario. Las suites de categoría superior por su parte, dan a unas deslumbrantes terrazas bañadas por el sol.
Debido a las características de esta finca, hay un amplio predominio del público adulto. Ya para las bulliciosas discotecas y las fiestas hay otros destinos más idóneos como Ibiza. Los viajeros que valoran el silencio, las reflexiones acompañadas de una buena taza de té y las caminatas encontrarán en Quinta da Casa Branca un verdadero paraíso. El desayuno, es uno de los platos más fuertes de la estancia, así como también la cena, deliciosos manjares que se sirven en la terraza o en el comedor de la antigua casona.
-Ubicación: Quinta da Casa Branca se sitúa a unos veinte minutos en taxi del aeropuerto internacional de Madeira, un trayecto que puede costar aproximadamente 35 euros en taxi.
Foto vía:flickr
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