
Si deseas conocer una ciudad alejada del bullicio de las grandes ciudades, quizás Monsanto sea la adecuada para pasar unas gratificantes vacaciones. Esta ciudad está situado al nordeste de las tierras de Idanha-a-Nova y está construído sobre la misma piedra, lo que se conoce como la cumbre del Monsanto “Mons Sanctus”, que se eleva a 758 metros.
Este pueblo es muy antiguo. Hay hallazgos arqueologicos que se remonta a la presencia del hombre desde el paleolítico. Luego, con el transcurso de los siglos, esta región fue conquistada por Don Alfonso Henríques a los moros en 1165.
Lo que impresiona al visitante es la presencia de la piedra en todas las edificaciones, una caracteristica que Ud. encontrará en sus calles adoquinadas, casaonas, plazuelas y edificos. Un hecho histórico tambien demuestra la valentía de sus pobladores al resistir el acoso de los romanos por más de 7 años, debido al impuesto que querían imponerles en el siglo II a. C., hazaña que marca el origen de la Fiesta de las Cruces, que se celebra el 3 de mayo.
Sin duda que allí se ofrece un impresionante paisaje con su aglomerado de casas que se extiende cuesta arriba, aprovechando pedruscos de granito para sus paredes. Algunas de sus casas solariegas cuentan con portales manuelinos y callejuelas inclinadas.
Y, claro, si goza de buena salud y gusta de las caminatas, Ud podrá acceder a la mayoría de aquellos lugares apartados y en donde se guardan tesoros de la Edad Media, como un castillo enclavado en lo alto de una colina. Bueno, el dificil acceso a es elugar se compensa por uno de los más espectaculares miradores de la región.

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