
Un rasgo característico del valle del Tajo es su serie de villas amuralladas y castillos imponentes colinas. Lo más notable de ellos es la ciudad medieval de Óbidos conservado, en el norte a sólo una hora de Lisboa. Con sus casas blancas y calles empedradas con encanto, es sin duda uno de los asentamientos medievales más clásico de Portugal.
Más al norte se encuentra Alcobaþa, una ciudad dominada por la imponente abadía del siglo 12, la iglesia más grande del país. De igual importancia es la cercana ciudad de Batalha, famoso por su impresionante monasterio construido en los siglos 15 y 16 para celebrar la victoria de Aljubarrota, es considerado como uno de los mejores estructuras en el sur de Europa.
Y a pocos kilómetros tierra adentro esta Fátima, uno de los santuarios más importantes del mundo para los católicos en donde la Virgen Maria se aparecioa unos pastortes convirtiendo al pueblo en un centro religioso importante.
Una de las caracteristicas principales es que a lo largo del valle se puede encontrar toros y caballos. Por ello, todo el Valle del Tajo es escenario de fuertes tradiciones ligadas al arte del toreo, bailes y músicas populares , como el fandango. Entonces, puede visitar las plazas de toros, las yeguadas y las ferias y fiestas que se organizan en los pueblos ribereños.
Destaca la Feria del Caballo, en Golega o en la Feria Nacional de Agricultura, en Santarém, podrá asistir a corridas de toros muy concurridas. Igualmente, en Vila Franca de Xira, puede visitar las ganaderías en las que se crían toros de lidia las caballerizas del famoso caballo lusitano.

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