
En la región del Algarve, específicamente al municipio de Vila Real de Santo Antonio, se encuentra la villa de Cacela-Velha situada en una loma de arena frente al río Formosa y el mar.
La historia relata que fue un punto de paso para los navegantes griegos y fenicios, y según algunos autores, fue la antigua capital de los Cúneos, Cunistorgis, pues fue la región romana que luego los árabes le dieron el prestígio.
Ya durante el período islámico y la época medieval Cacela-Velha se convirtió en un poblado importante que fue reconquistada a los moros en 1240. Durante el siglo XIV debido a los ataques de piratas la población empezó a abandonar la villa.
En un recorrido por la vila debe visitar la fortaleza del siglo XVII, las casas de arquitectura tradicional del Agarve del siglo XVIII, algunas ruinas musulmanas y restos de la antigua muralla medieval.
Y para la época del verano, nada mejor que deleitarse con las aguas en Manta Rota, que es un importante balneario, que se desarrolló a partir de una antigua aldea de pescadores.

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